TORTURAREN AURKAKO TALDEA - T.A.T.


      METODOS DE TORTURA
      POR CUERPO POLICIAL


      ERTZAINTZA


      Entre los métodos utilizados por la Policía Autonómica vasca para "dirigir" los interrogatorios, son los malos tratos psicológicos, los que no dejan huellas físicas, los más empleados, siendo auténticos expertos en la materia.

      En este sentido, los instrumentos empleados en casi todos los casos serían: amenazas de muerte y de practicar torturas más contundentes, agresiones sexuales (incluso simulacro de violación), obligar a llevar a cabo ejercicios y posturas extenuantes, golpes en la cabeza, vejaciones, insultos, humillaciones, ...

      Comisaría de Txurdinaga

      Los interrogatorios son constantes, sin dejar tiempo a los y las detenidas para descansar entre uno y otro, ni tiempo para dormir. En éstos son constantes las amenazas, los gritos, insultos y humillaciones. Realizan el juego del policía bueno y el malo, los buenos hablan en euskera y suavemente, y los malos dando gritos y amenazando constantemente.

      Comisaría del Antiguo, Donostia

      En algunos casos obligan a desnudarse a los detenidos, realizando inspecciones por todo el cuerpo. Les obligan a permanecer con la cabeza agachada en los interrogatorios sin que puedan llegar a mirarles en ningún momento. Es habitual que fuercen a los detenidos a mantenerse de pie de cara a la pared durante la noche, después de haber practicado el interrogatorio, en el calabozo.

      Comisaría de Oiartzun

      Cuando llevan a los detenidos les hacen permanecer dentro del coche durante una largo periodo de tiempo con las manos esposadas a la espalda y la cabeza entre las piernas para ser grabados en vídeo.

      Cada vez que van a buscarles a los calabozos para llevarles a una sala donde les van a interrogar, hacen mucho ruido y seguido tocan la puerta, para que sepan que tienen que colocarse de cara a la pared con las manos a la espalda y la cabeza agachada.

      En los interrogatorios les obligan a estar de pie mirando a la pared, y con las manos a la espalda y la cabeza agachada.

      En algunos casos les obligan a permanecer con las rodillas semi-flexionadas y también a realizar flexiones.

      En los interrogatorios son continuos los gritos, las amenazas, sobre todo en referencia a la familia, el/la novio/a, los amigos y con su ingreso en prisión.

      También son constantes los golpes a la pared, al lado de donde están los detenidos, golpes en el suelo, en la mesa, todo para intimidarles. También se dan casos donde han golpeado a los detenidos, golpes en la cabeza, empujones contra la pared, patadas... Hay algún detenido al que no le han dado de comer, y en más de una ocasión, cuando éstos llamaban para ir al baño, no aparecía ningún ertzaina, y en los casos en que aparecían y mientras éstos estaban realizando sus necesidades, tenían que estar con la cabeza agachada mientras los ertzainas les observaban.

      Los calabozos son muy pequeños, todo de baldosa, hay un saliente también de baldosa donde se encuentran una esterilla y una manta. La puerta de hierro tiene una ventanilla por donde durante las noches los ertzainas iban a gritar y a impedirles el sueño. Algunos de los calabozos tienen una ventana al exterior tapada con una chapa por donde apenas entra claridad.

      Comisaría de Lakua

      Lo más destacable es que los interrogatorios los realizan unos ertzainas vestidos con unas batas blancas como las que usan los médicos, guantes de látex y capuchas, y mientras uno de los interrogadores es el que hace de bueno, el otro (siempre están dos ertzainas) es el que malo, el que amenaza constantemente, grita y golpea la mesa cada vez que se enfada.

      Durante la noche en los calabozos ponían el aire acondicionado frío y durante el día el aire caliente, pasando mucho calor por al día (era casi inaguantable) y mucho frío durante la noche. Este cambio de temperatura producía un gran dolor de cabeza.

      Arkaute

      Los detenidos que han pasado por esta comisaría relatan que durante los interrogatorios les obligaban a permanecer de pie contra la pared, la cabeza agachada y las manos a la espalda, entre constantes gritos y amenazas. Les obligan a aprenderse las declaraciones que realizarán en dependencias policiales, y tras realizar éstas, el trato se suaviza. Ha habido detenidos que después de realizarla han permanecido en el calabozo sin sacarles para nada.

      Cuando les trasladan a Madrid, lo hacen en unos furgones policiales que están divididos en jaulas pequeñas, en las cuales llevan a los y las detenidas.

      Les obligan a llevar la cabeza agachada en todo momento, y hay unas cámaras pequeñas en cada jaula para que los ertzainas les puedan ver. Si en alguna ocasión alguno de ellos/as levanta la cabeza los ertzainas se acercan a la jaula en donde se encuentra aporreando la puerta y amenazando.

      Cuadro de métodos

      Indice La 'guerra sucia' que España hace a Euskal Herria a la página principal